Te gustará porque...
Es una crema perfecta para pieles grasas porque trata el problema desde varios frentes a la vez: regula el exceso de sebo, mejora la textura de la piel y ayuda a prevenir la aparición de nuevas imperfecciones.
Su fórmula combina activos muy eficaces para este tipo de piel. El complejo de extracto de iris, sal de zinc, vitamina A y ácido salicílico actúa directamente sobre el exceso de grasa y la obstrucción de los poros, ayudando a mantener la piel más equilibrada y con menos tendencia a las imperfecciones. Además, el ácido salicílico favorece una exfoliación suave que deja la piel más lisa y uniforme.
Otro punto fuerte de Balance Fluid es su efecto matificante real. Gracias a las sustancias matificantes y a la presencia de vitamina B6, la piel se ve más afinada, purificada y sin ese brillo persistente que suele preocupar a las pieles grasas. El resultado es una piel con aspecto más limpio, mate y equilibrado, pero sin sensación pesada.
Es de esas cremas que gusta utilizar porque controla los brillos durante el día mientras mejora visiblemente la calidad de la piel, haciendo que el cutis se vea progresivamente más uniforme y saludable.